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Biodanza

“Algo mágico duerme dentro de nuestro ser. Biodanza se ocupa de despertar eso mágico que duerme dentro de cada ser. El método más efectivo que descubrió el creador del sistema para despertar esa magia es a través del encuentro. Notó que los seres humanos cuando se encuentran de un modo profundo son capaces de despertar experiencias maravillosas.

Esta es la razón por la cual la sabiduría esencial de Biodanza se concentra con la fuerza de una supernova en la siguiente esfera de la existencia: el vínculo. El vínculo es la forma de iluminar, en todos los sentidos, nuestra presencia. Dos seres, cuando se encuentran, le dan la posibilidad al amor y al éxtasis de nacer.

Descubrió, además, el poder sublime de la danza como un extraordinario instrumento para la revelación del mundo interior. El valor fundamental de la danza en este sistema es que busca la conexión con el mundo emocional. Con toda sinceridad, jamás vi en nada tanto poder de transmutación. Su clave reside en su profundidad: los mecanismos secretos de la vida están diseñados para abrir los ojos de tu consciencia a la belleza intrínseca de la existencia. Biodanza activa estos mecanismos a través de procesos llenos de belleza, afecto y profundidad.

Podría continuar infinitamente, mas no hay definición tan hermosa como la que el propio creador, Rolando Toro Araneda, nos dejó como una insignia: Biodanza es la poética del encuentro humano. Y, para cerrar, dejo aquí una de sus líneas más dulces: las estrellas son pasajeras, nosotros somos eternos.”

Valentino Terrén Toro

Biodanza es un sistema creado por Rolando Toro Araneda, Psicólogo y Educador chileno, hace cerca de 50 años, que se inspiró en fuentes antropológicas y etológicas. Los fundamentos teóricos de la Biodanza provienen de la Biología, Ciencia de la Vida.

Rolando Toro Araneda realizó experiencias clínicas con pacientes psiquiátricos para verificar las vivencias que la música puede inducir en las personas. Llegó a la conclusión de que cada perturbación requiere unos determinados estímulos musicales y que la música tiene un poder curativo capaz de modificar estados físicos y emocionales crónicos.

La investigación se desarrolló a lo largo de 25 años de confrontación con la realidad, hasta llegar a la elaboración de un modelo teórico científico, de carácter biológico, que, partiendo del potencial genético inherente a los seres humanos, propone unas líneas de vivencia, o necesidades vitales diferenciadas, a las que llamó líneas de Vitalidad, Sexualidad, Creatividad, Afectividad y Trascendencia, que permiten y estimulan el desarrollo de dicho potencial genético.

En resumen, lo que se propone con la Biodanza es que cada persona paulatinamente sea responsable de su propio crecimiento personal, que sea capaz de integrar todos estos aspectos en su vida cotidiana, que pueda crear nuevas motivaciones para vivir y, sobre todo, que mantenga un estilo de vida basado en la salud y bienestar.

Biodanza es un sistema de integración humana, renovación orgánica, reeducación afectiva y re-aprendizaje de las funciones originarias de vida. Su metodología consiste en inducir vivencias integradoras por medio de la música, del canto, del movimiento y de situaciones de encuentro en grupo.

El significado de los términos usados en esta definición está descrito aquí en forma más explícita para su mejor comprensión:

Integración Humana

En Biodanza el proceso de integración actúa mediante la estimulación de las funciones primordiales de la conexión con la vida, que permite cada individuo integrarse a sí mismo, a la especie y al universo.

Renovación Orgánica

Es la acción sobre la autorregulación orgánica, inducida principalmente mediante estados especiales de trance que activan procesos de reparación celular y regulación global de las funciones biológicas, disminuyendo los factores de desorganización y stress.

Reeducación Afectiva

Es la capacidad de estimular los vínculos entre las personas, facilitando y nutriendo las relaciones humanas.

Re-aprendizaje de las Funciones Originarias de Vida

Es aprender a vivir a partir de los instintos. El instinto es una conducta innata, hereditaria, que no requiere aprendizaje y se manifiesta mediante estímulos específicos, tienen por objetivo conservar la vida y permitir su evolución. Los instintos representan la naturaleza en nosotros, y sensibilizarse a ellos significa re-establecer la ligación entre naturaleza y cultura.

Vivencias Integradoras

Es una experiencia vivida con gran intensidad en el aquí-ahora y con calidad ontológica (se proyecta sobre toda la existencia). Las vivencias en Biodanza son integradoras porque tienen un efecto armonizador en sí mismas, y están orientadas para estimular los potenciales de vitalidad, sexualidad, creatividad, afectividad y trascendencia, denominados Líneas de Vivencia.

Líneas de Vivencia

Vitalidad: aumento de la energía vital, integración motora, fuerte motivación frente a la vida, aumento de la auto estima, confianza en sí mismo, renovación biológica.

Sexualidad: despertar la fuente del deseo, disminución de la represión sexual, aumento de la conexión con el placer.

Creatividad: expresión de las emociones a través de la voz y el movimiento, reformulación de la propia vida, creación artística.

Afectividad: eliminación de relaciones tóxicas, aumento de la capacidad de comunicación, percepción estética del otro, amor comunitario.

Trascendencia: se trata de re-establecer la unidad perdida entre el hombre y la naturaleza. Consciencia ecológica, visión integrativa de totalidad (trance), experiencia suprema (éxtasis – íntasis).

Dinámica de las clases

Las clases son semanales, durando 2.30hs cada una. Se trabaja en grupo, con música, consignas que proponen danzas con movimientos plenos de sentido y, a través de estos, la estimulación de vivencias integradoras.

El movimiento de Biodanza conquista cada día más espacio en el mundo. Hoy está presente en los cinco continentes, en todos los países de América y Europa, y también en Rusia, Israel, Australia, África del Sur y Japón.

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